LA MUSICA VALLENATA
La función del acordeón dentro de la música vallenata es la de marcar la melodía de la misma. Y si se recuerda las notas sentidas de Alejo Durán, la creatividad de Colacho Mendoza, la destreza de Juancho Rois, el ingenio de Luis Enrique Martínez, la picardía de Calixto Ochoa y las infinitas cualidades de acordeoneros como Lorenzo Miguel Morales, Miguel López Gutiérrez, Emiliano Zuleta Baquero, Juancho Polo Valencia, Pacho Rada, se le encuentra sentido a la duda de García Márquez; sin embargo, no es el propósito de este trabajo.
Ahora, si el escritor aludía a las letras de las canciones que transmitían mensajes (que sí es el propósito), las cuales marcaron verdaderos hitos en la cultura popular vallenata y que sellaron una época inolvidable del folclor, la pregunta también cobra validez; pues las música vallenata refleja y comenta el acontecer diario: “Los sucesos políticos, religiosos, amorosos, laborales todos caben en estas composiciones musicalizadas que se publican en las parrandas como se publicara un periódico”. De esta manera, parte el principio general del presente escrito: las canciones vallenatas, más allá de estigmatizarlas como música banal y sin contenido, comunican y lo hacen por tratarse de una expresión tradicional de los pueblos de una zona determinada. Esta expresión, además sintetiza los aspectos socioculturales de la región, articulados a manera de discurso.
